viernes, 23 de septiembre de 2011

Annie

  • Annie
    Tu chica distante proveniente de la noche, rayo de sol entre incesante la oscuridad, pequeña princesa de la soledad, soneto a la irrealidad, apasionante, melancólica y de una belleza colosal.
    Tú dulzura irreal… Es casi un juguete que puedo estropear, es un sueño hundido por las oscuras aguas del mar del arrepentimiento.
    Tu pálida y sombría cara me recuerda a los días más nublados, al silencio mismo y su gran cualidad de sumirme entre mis pensamientos.
    Eres un sueño dentro de un sueño, eres las dulces colinas donde solía ver el crepúsculo en mi atormentada niñez y ahora en mi desconcertante adolescencia.
    Tus ojos son el espacio mismo, son tan infinitamente fascinantes, son la luz estelar que hace fluir una gota de sangre en lo más oscuro de mi corazón.
    Creo que desaparecerás como un espejismo, pienso que eres muy perfecta para ser real.
    Eres como la soledad emocional, la belleza más grande en la vida mortal, pero a la vez el dolor que nadie puede soportar.
    Me duele lo distante que sueles ser, pero quisiera escaparme y dejar esta fantasía, que es quererte, pero al final solo eres una fantasía fuera de esta realidad.